Estudiantes que no encajan en el sistema educativo tradicional

Estudiantes que no encajan en el sistema educativo tradicional

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Algunos alumnos no encajan en el sistema tradicional y tienen un rasgo característico que los distingue en la escuela: se aburren y no encajan en el molde. Este molde está diseñado para llevar a cabo una perfecta armonía dentro del sistema educativo. En West River Academy (WRA), nos complace recibir a este tipo de estudiantes por su espíritu indomable.

En nuestro día a día, como institución educativa, recibimos correos electrónicos, solicitudes y consultas de padres preocupados sobre sus hijos. Les preocupa no poder realizarse como seres humanos, como están etiquetados dentro del sistema educativo tradicional.

Estos padres sienten el dolor de sus hijos y su frustración por no poder ayudarlos y piden con mucha tristeza que los ayudemos a terminar con esta situación de manera expedita; Nos piden adelantar años y certificar títulos juntos para que sus hijos puedan egresar del sistema educativo lo antes posible.

En WRA entendemos muy de cerca estas situaciones y malestares familiares. Es por esto que somos una solución para estas demandas; solo que es imposible hacerlo de la manera que dichos padres quieren. La buena noticia es tenemos una contraoferta mucho mejor: Convertir Experiencias de Vida en Créditos Académicos.

Toma un respiro y para a oler las rosas

Conocerse a uno mismo, hacerlo a nuestro ritmo y disfrutar de la vida son los pilares fundamentales de nuestra escuela. Es aprender y educarte con tu plan de estudio y hacerlo en el orden y ritmo que quieras: como cada familia sienta y decida.

No recomendamos avanzar años, certificar títulos juntos y graduarse antes de tiempo, ya que, al ser una institución establecida y legalizada en los Estados Unidos, esta opción solo puede ser posible para el ingreso anticipado a la Universidad o Escuela Técnica. De lo contrario, no es posible avanzar de grado. Y con nuestra propuesta, tampoco hace falta promocionar años.

Te ofrecemos ingresar a nuestra institución con contenido abierto, no tenemos plan de estudios, por lo que tu hijo o hija no tendrá que aburrirse con contenidos preestablecidos; en cambio, pueden estudiar lo que quieran al nivel que les gusta y no conformarse con el diseño curricular impuesto por el modelo tradicional.

¿A tus hijos les encantan las matemáticas y las ciencias? , en Khan Academy, el plan de estudios de los estudios hasta Cálculo II estará a tu disposición. Incluso es una gran idea animarles a que empiecen por lo que quieren aprender y se den cuenta de que podrían repasar y estudiar contenidos anteriores para alcanzar su objetivo: a su ritmo, en el orden que él quiera, ¡y tantas veces como quiera!

¿A tus hijos les encantan las artes y el lenguaje? , en Kubrio, encontrarán un sinfín de expresiones artísticas, clubes, cursos intensivos y grupos de estudio con este tinte. En Kubrio también hay espacio para las ciencias, solo que sus integrantes lo han llevado más hacia lo artístico, aprendiendo ciencia a través de debates y expresiones creativas como proyectos. ¡Con gente de todo el mundo!

¿A tus hijos les encantan los deportes? En tu localidad hay miles de opciones a diferentes niveles. El cuerpo es una máquina que se forja, y el deporte necesita memoria muscular, y eso lleva su tiempo. Tenemos muchos alumnos que entrenan de 12 a 18 horas a la semana. ¡Están holísticamente enfocados en alcanzar sus metas!

¿Les encanta profundizar en todo? Ellos tienen 24 horas al día para elegir lo que quieren aprender. Con videojuegos, libros, películas y en vivo. ¿Por qué apresurar este tiempo extraordinario?

En WRA, nos enfocamos más en ayudarte a hacer lo que amas que en completar una lista de conocimientos para pasar de un grado al siguiente. y luego olvidarlo. Cada persona tiene un don que va acompañado de uno o más intereses. Y eso es lo que estamos buscando.

Mano levantando un birrete de graduación

¿Cómo certificar sin el diseño curricular oficial?

Uno de nuestros beneficios como institución educativa es ser capaz para certificar un grado escolar cada año, respetando las materias oficiales, y añadiendo, en el caso de bachillerato, algunas materias optativas. 

Los padres pueden solicitar un transcripción de calificaciones cada año y así certificar cada año desde preescolar. Si la meta educativa en el hogar es graduarse de la escuela secundaria, pueden esperar los últimos cuatro años de la escuela secundaria y certificar solo esos cuatro años. 

Los cuatro años que el estudiante debe acreditar para graduarse de la escuela secundaria deben ser equivalentes en su país a los grados 9, 10, 11 y 12 en los Estados Unidos. Y estos cuatro años deben completarse en 4 años diferentes.

Dicha transcripción de notas será el equivalente a lo vivido por el alumno. Al hacer un resumen o informe anual de lo que has aprendido, te darás cuenta de que has abarcado todos los aspectos del mismo: matemáticas, lengua, ciencias, biología, etc., solo con tu currículum, tiempo y profundidad.

 

Nuestra propuesta para alumnos que no encajan en el sistema educativo.

Vivimos un año a la vez. No tenemos un mando a distancia que nos adelante años a voluntad. Los vivimos todos y aprendemos en consecuencia. En West River Academy, alentamos a las familias a vivir su educación a través del aprendizaje natural. No es necesario avanzar años cuando encuentras una propuesta tan humana y adaptada a tu día a día. No hay necesidad de apresurarse a vivir.

Además, se puede escuchar una muy reflexiva podcast sobre este tema de Peggy Webb, fundadora y directora de West River Academy:

 

Esperamos que este artículo le haya brindado la tranquilidad y certeza que buscaba al contactarnos. Si aún tiene preguntas, programe una consulta gratuita de 15 minutos o leer más en nuestro blog.

Inscríbete con nosotros si no necesitas nada más para empezar tu libertad educativa.

Una forma sencilla de desescolarizar: desescolarizar el cerebro adulto

Una forma sencilla de desescolarizar: desescolarizar el cerebro adulto

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Cuando iniciamos el camino de la desescolarización, casi siempre es a través de nuestros hijos; durante mucho tiempo, pensamos que esto es para ellos. La realidad es que nuestros hijos son solo la excusa para poder desescolarizarnos.

Desescolarizando el cerebro adulto es una idea que viene a la mente de forma abstracta. Es una intuición y un sentimiento que no decimos en voz alta ya que no sabemos cuán “correcta” es esa frase. Este sentimiento es el primer indicio de que comenzaste tu viaje hacia la libertad.

La desescolarización como filosofía de vida

Es típico sentir vergüenza ante la idea de tomar las riendas de la educación familiar ya que parte de nuestra escolarización parte de sentir vergüenza de ser libres y sentirnos especiales y únicos. Solo pensar en ello sería ridículo e incluso egoísta si tuviéramos que sentirlo. Si pensabas así o te sientes así, te abrazo y hoy daremos un paso más hacia ese sentimiento.

Nuestros hijos han pasado menos tiempo en la escuela, y en algunos casos, no han estado en la escuela, entonces no son ellos los que tienen que adaptarse a su nueva vida. Tienen que adaptarse a usted, el adulto educado, para adaptarse a su nueva vida.

Este artículo está escrito para que puedas abrazar tu adaptación como adulto hacia la desescolarización, dése permiso para pasar por su proceso todo el tiempo que lo necesite, y no involucre a sus hijos en su proceso.

Una vez que entendemos que Ud.La escolarización no es un método educativo, sino un estilo de vida familiar, verás como todo fluye en casa y tendrás la tranquilidad y libertad que buscabas cuando se te ocurrió la idea por primera vez. Lleva tiempo y es cuesta arriba después de un año o más de intentarlo. Es normal. Además, es parte del proceso.

Desescolarizando el cerebro adulto 2

Desescolarizando el cerebro adulto

Lo primero que hay que saber es como aprende el cerebro. Lo hace a través de incentivos externos, sean los que sean, y además tiene tal plasticidad que puede adaptarse a cualquier nueva motivación, lo que nos permite aprender y desaprender con o sin conciencia de ello.

Las neuronas reciben la información, la hacen viajar a través de la sinapsis, y si ese mismo estímulo se repite varias veces, entonces se forjan los recuerdos.

Los recuerdos no siempre se forjan con la repetición. El cerebro necesita estar emocionado para aprender, y una fuerte experiencia emocional, agradable o no, puede fijar un aprendizaje específico en nuestro cerebro con solo sentirlo una vez. Tanto la escolarización como la desescolarización brindan y se enriquecen con este mismo proceso.

Etapas de la desescolarización

No importa si comenzamos a desescolarizar a nuestros hijos en la adolescencia o cuando tienen dos años; nuestro proceso de desescolarización suele activarse en el mismo orden.

A lo largo de nuestra vida escolar, nos han imbuido de diferentes niveles de miedos y exigencias a cumplir según la etapa que vivimos en la escuela. Transmitiremos estos miedos a nuestros hijos sin necesidad de colocarlos en voz alta sino transformarlos en seguridad y protección exacerbadas.

Para esta primera etapa, que es la nuestra… de adultos, escanearemos continuamente nuestros miedos. ¿Por qué continuamente? Porque la gran mayoría de nuestras preocupaciones ligadas a la escuela son inconscientes y sólo emergen cuando una acción los activa; entonces serán muchos, muchos miedos que no podrás trabajar con solo sentarte en la sala de tu casa y con un café contemplando el horizonte; es más probable que lo hagas en el momento en que interactúes con otras personas, principalmente con tus hijos.

West River Academy

Los dos niveles de culpa y los límites

Empezar a desaprender, aprender y reaprender para forjar nuestro nuevo estilo de vida, debemos ser conscientes de nuestras creencias y cómo nos gobiernan. Para eliminar la culpa que inconscientemente siembra miedo en nosotros.

Para hacer esto continuamente, tenemos que darnos cuenta de que sacamos a nuestros hijos del sistema educativo porque varias cosas no nos resonaban, y uno de ellos es lo lejos que está el sistema de la realidad personal de sus alumnos. 

Una realidad que no se ve en el sistema educativo es que los adultos tenemos sentimientos, emociones y que no somos perfectos. De hecho, para el método educativo tradicional, mostrar nuestros sentimientos y dudas frente a nuestros hijos simboliza debilidad. La forma de hacer este ejercicio es mostrándoles a nuestros hijos que estamos recorriendo este camino con tantas incertidumbres como ellos y que a veces podemos sentirnos abrumados y no entender por qué. 

En este ejercicio vamos a investigar dos niveles de culpabilidad a través de estas tres preguntas: 

  • ¿Lo hago porque son mis miedos?
  • ¿Lo hago porque Estoy repitiendo patrones?
  • ¿Lo hago porque pongo limites?

Es continuo y, aunque simple, puede ser difícil de aplicar. Con la práctica, vendrá automáticamente.

Ejercicio para desescolarizar el cerebro adulto educado

Hay muchas oportunidades para poner el ejercicio en práctica. Cada vez que sentimos la necesidad de regañar, castigar, fuerza, o guiar a nuestros hijos sin tomarnos un momento de introspección sobre si necesitan que se les enseñe, es el momento adecuado para iniciar el ejercicio. 

Nos han dicho que debemos actuar de inmediato.; de lo contrario, no se entiende el propósito de la corrección. esto es verdad a medias; si ninguna explicación precede a la acción, el niño no verá la conexión. Hoy, aprenderá cómo crear esa conexión. Esto es todo lo que necesitas para hacer este ejercicio de forma orgánica.

A ejemplo característico del momento perfecto para iniciar el ejercicio es el siguiente:

Vas al parque, tu hijo sube al lado opuesto para el que fue diseñado el juego, y lo hace de una manera peligrosa.

El primera reacción natural de un cerebro educado es gritarle que se baje y llamarle para decirle que no vuelva a hacer eso nunca más, que es muy peligroso. Una lista de posibles escenarios lo invita a reflexionar para no volver a hacerlo. ¿Te suena familiar?

Te invito a hacerlo diferente, no te sientas mal si solo lo piensas la primera vez (o las primeras veces) y haces lo que te dije antes. es un proceso Sé amable contigo. Lo que te invito a hacer es lo siguiente:

Llamas la atención de tu hijo, tal vez gritando, tal vez no. Confía en el proceso, ya que sale instintivamente. Cuando llegue a ti, explícale que esto te pone muy nerviosa, que no has podido descifrar cómo te hace sentir, y que si puede hace lo posible por no jugar así por hoy. Luego, cuando sepas cómo te hizo sentir, se lo explicas. 

Es factible que lo vuelva a hacer después de 15-20 minutos. Simplemente le recuerdas lo que hablaste. Los niños son muy abiertos y compasivos; es que todavía anteponen sus deseos a otras cosas, y en esos casos les falla la memoria. No lo hacen a propósito; así es como se desarrolla el ser humano, no lo tomes como algo personal.

Desescolarizando el cerebro adulto 4 / deschooling the adult brain

En un momento de reflexión, que no tienes que estar a su cuidado, ya sea al bañarse o antes de acostarse o despertarse, pregúntate por qué no quieres que tu hijo use el juego así:

¿Reacciono así porque es mi miedo?

Intentar visualice cómo su hijo maniobra su cuerpo en casa y qué tan consciente es de sus habilidades motoras.

Si en casa nunca hace nada físico y no sabes cómo maneja su cuerpo, o lo has visto entusiasmado, pero siempre acaba cayendo, entonces tu miedo es por su seguridad y no por la transferencia. Puedes pasar a la siguiente pregunta.

Ahora, si cuando visualizas a tu hijo, te das cuenta de que es la versión en miniatura del hombre araña y que es plenamente consciente de su cuerpo y del resto de los objetos; entonces el miedo es tuyo, y vas añadiendo a su mochila creencias (que ya tiene sus miedos y tendrá otras preocupaciones mientras viva) que no son suyas y que no tienen nada que ver con sus capacidades. En este caso, no necesitas seguir investigando y hablando con tu hijo; cuéntale lo que sentiste, y la conversación será diferente, será sobre seguridad, sobre prepararse antes de escalar un nuevo objeto, y no sobre una prohibición a priori de una habilidad innata.

¿Reacciono así porque repito patrones?

Si continúa con la segunda pregunta, trata de visualizarte a ti mismo, su papel como madre/padre y lo que se espera de su posición. ¿Es esta su manera de proteger a su hijo incondicionalmente y sin importar qué? Podemos responderla rápidamente con estas dos opciones: 1) Que incluye incondicionalmente sus decisiones personales. 2) O, por el contrario, sabes que estás ahí para acompañarlo.

Viaja a tu infancia y recuerda una situación similar, ya sea de niño, adolescente o adulto, en la que querías probar algo nuevo y te lo prohibieron porque tus padres no vieron tu capacidad para resolver juntos este nuevo desafío. 

Si encontraste ese episodio y tocó una fibra sensible dentro de ti, primero permítete ese momento para interiorizar el descubrimiento porque al desescolarizar el cerebro adulto se mueven muchos procesos internos que estaban muy cómodos reposando en nuestra psique. Otra forma de saber si estás a punto de encontrarte con el episodio y aún no estás preparado para afrontarlo es que responderás en tu mente con “porque siempre se hizo así”, “porque debe ser” o “porque no hay otra manera de hacerlo”.

Si es así, no necesita pasar a la siguiente pregunta. Una vez que esté tranquilo con su proceso, llame a su hijo para hablar de por qué decidió seguir así, si lo vio de otra persona, si quiere intentar bajar y subir, si se sintió bien haciéndolo, o si al intentarlo se dio cuenta de que no era lo suyo o si quiere volver a intentarlo con supervisión para ver como va. Deje que su hijo decida hacer o dejar de hacer una actividad.

Si no encontraste ese episodio, o si lo encontraste y te dio mucha fuerza, y te sientes bien con ese episodio, pasa a la siguiente pregunta. 

¿Reacciono así porque me pongo límites?

Si su hijo nunca ha demostrado la capacidad de escalar nada y no hay un "debería ser" o "porque siempre se hizo así" en su reacción, es porque sabes cuándo poner límites. Ahora trabajaremos en cómo configurarlos. 

Llama a tu hijo y dile que aunque quiera probar cosas nuevas, siempre tiene que estar preparado cuando aumenta la dificultad de las cosas. Eso tiene tu apoyo 100% y que quieras estar presente y advertido cada vez que intente algo nuevo, para poder asistirlo y estar presente como su equipo de seguridad y apoyo. Si es su pasión, lo hará cada vez con más destreza; quizás en casa, aún no ha tenido la oportunidad de probar este tipo de actividad. Y si no está interesado, lo dejará y tendrá una mejor conciencia de sí mismo.

Desescolarizando el cerebro adulto / deschooling the adult brain

Recomendaciones finales

A esto se suma no presionar a nuestros hijos cuando sabemos que tienen una habilidad innata. Solo a veces queremos comer nuestro plato favorito todos los días. Hay tiempos de exploración que son tan ricos y vitales como tener disciplina. 

siempre tienen que preguntar sobre la causa de sus decisiones y no forzarlos de una vez o al contrario, dejarlos renunciar con sólo pedirlo. Siempre llamamos a sentir y tomar conciencia de lo que nos mueve.

Si es tu pasión, volverá a ella. Si no, es una herramienta para afrontar la siguiente actividad. Nunca es tiempo perdido cuando se respeta la libertad.

Una vez que empieces a afrontar este ejercicio con cada situación (o casi con cada caso), llegará un momento en el que no te detendrás a hacerte las preguntas, y sabrás directamente de qué se trata, y podrás actuar en el momento. Toma tiempo: es muy satisfactorio y curativo una vez que lo obtienes.

Otras etapas de la desescolarización tienen que ver con el cerebro adulto. Los publicaremos. Consulta los boletines si eres parte de WRA, o visítenos regularmente para descubrir nuevos contenidos si aún no está registrado. Recuerda despejar dudas antes de contratar un llamada gratis de 15 minutos.

¿En qué se diferencia el Unschooling del Homeschooling?

¿En qué se diferencia el Unschooling del Homeschooling?

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Muchas veces has leído en nuestro blog y en todo nuestro sitio web la palabra “Unschooling” o “Desescolarización”, y es factible que te acercaste a nosotros para hacer “Escuela en casa” o “Homeschooling”. Incluso cabe la posibilidad de que haya pensado que son sinónimos. No lo son y cada uno tiene su particularidad.

El homeschooling o la escuela en casa suele ser el primer acercamiento que tienen las familias a la hora de cambiar el sistema educativo tradicional a uno que se amolde un poco más a su estilo de vida. Este no deja de lado las materias, notas y evaluaciones. El contenido aprendido suele ser principalmente el que dicta el sistema educativo con una mezcla de intereses propios. Todo esto aprendido al ritmo del estudiante y desde su hogar.

Al transitar el homeschooling es normal que vaya perdiendo la estructura con la que se empezó y que cada vez se haga más laxo el ritmo y nos preocupemos si nuestros hijos están siendo educados correctamente. Este período de reacomodamiento familiar puede ser muy incómodo para todos los miembros de la familia y el miedo al futuro y las dudas de haber tomado una buena decisión se instalan en la dinámica familiar: Empiezan los conflictos.

En este punto, algunas familias piden ayuda externa y contratan tutores que les ayuden a mantener el ritmo con el que venían, otros vuelven al sistema educativo tradicional y otros optan por el unschooling. Todas las opciones son válidas, ya que solo cada familia sabe qué es lo mejor para la educación de sus hijos.

Dos puertas de dos colores distintos

Homeschooling y Unschooling

El Unschooling o desescolarización habla de una educación sin el plan de estudios establecido por el sistema educativo tradicional, sin evaluaciones, ni calificaciones. En West River Academy (WRA) nos sentimos cómodos con ambos sistemas e incluso con la doble escolarización, si la familia decide continuar con el sistema educativo tradicional y además certificar sus otras actividades con nosotros.

El pilar fundamental del unschooling es la educación natural. Esta habla del fomento de las cualidades innatas del individuo, ampliando el espacio a la experimentación sin rigurosos planos de estudios o excesivos cuidados. Dar pie a la espontaneidad ya la curiosidad que es inherente al ser humano.

Por muchos años se nos ha dicho que no es posible tener una vida funcional si todos los días no tenemos el mismo horario, compartimos con un número de personas y que es imprescindible que alguien más nos traiga el conocimiento de manera estructurada. Cuando en realidad este tipo de educación es una de las tantas que hay para ofrecer. 

Elegir el sistema educativo tradicional es una opción, solo que también existen otras alternativas que pueden ser homologadas y acreditadas. En WRA, nos enorgullecemos de recibir a todos aquellos que encajan o no en el sistema educativo establecido. ¡Hay tantas maneras de ser educado como existen familias!

dos tipos de paredes, una de ladrillo y otra frisada

¿Cuál es la diferencia y similitud?

La diferencia fundamental entre homeschooling y unschooling es que en homeschooling se traslada la escuela al hogar, con todos sus elementos; mientras que el unschooling se basa en la educación natural y no existen las materias o evaluaciones, sino la vida. Es por esto que nuestro eslogan es: “Convirtiendo experiencias de vida en crédito académico”.

En ambos sistemas se tiene en cuenta la educación, uno de manera escolarizada y otra de manera desescolarizada. Es muy comun confundir educacion con escolarizacion, cuando en realidad una contiene a la otra y no son sinónimos.

Esperamos que con esta breve explicación hayamos podido sacar todas las dudas con respecto a estos dos conceptos y ahora puedan saber si están haciendo homeschooling o unschooling o quién se plantea abordar un futuro ahora que saben la diferencia.

Los limites en la crianza y en todo son necesarios

Los limites en la crianza y en todo son necesarios

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Cuando pensamos en límites en la crianza, lo primero que nos viene a la mente es la connotación negativa que socialmente ha recaído sobre la palabra “límite” y sus derivados: limitación, limitado. Con este artículo le limpiaremos toda la emotividad externa a la palabra y la asociaremos desde hoy con: Libertad.

De la manera más objetiva posible, definiremos “límite” como la misma Real Academia de la Lengua Española lo hace: “Línea real o imaginaria que separa dos terrenos, dos países, dos territorios.”. Los límites nunca hablan de ser un obstáculo o de encerrar a un individuo en una idea. Habla de ese espacio que le pertenece a cada quien y que no solo nos ayuda a respetar a otros, sino también a respetar y hacer respetar nuestro espacio personal.

Una vez establecido este parámetro, podemos darnos cuenta que los límites son necesarios, no solo en la crianza, sino también en el sano desenvolvimiento de cualquier grupo de personas, de cualquier edad y de cualquier ámbito.

Dos factores fundamentales para que los límites sean efectivos, son: el marcarlos y el hacerlos cumplir. De nada vale solo colocar los límites, si no hay un acompañamiento sostenido hasta forjar el hábito de cumplir con dicho límite. Colocar límites no suele ser agradable cuando ya la situación llega a un punto hostil; la buena noticia es que nunca es tarde para hacerlo.

niños jugando libremente en el bosque

Normas y Límites en la Crianza

Cuando colocamos límites desde pequeños a nuestros hijos, estos límites suelen darse de forma más conciliadora. Otra palabra asociada a los límites y que además tiene mucha carga emocional negativa es “autoridad”. Esta palabra también debemos limpiarla para hacer un uso más útil de esta y lo haremos en otro artículo, solo queremos aclarar que los límites no tienen mucho que ver con la autoridad. Tienen que ver con la Libertad y el Respeto.

Para colocar limites sanos y efectivos, estos tienen que ser trazados desde las consecuencias naturales y no desde los caprichos o miedos de nuestro niño interno herido. Tenemos una guia para detectar la diferencia. Una vez detectado y sanado, colocar límites será lo más coherente y sencillo que te ha pasado.

Ejercicio practico para entender sobre limites

En la crianza respetuosa, el pilar fundamental siempre es colocarse en los zapatos del otro, se basa en la empatía. Es decir, colocarnos a la misma altura que nuestros hijos y hacer el ejercicio de sentir lo que ellos experimentarían, de estar en el mismo lugar.

Hoy traemos un ejercicio que nos cambiará la perspectiva sobre cómo se ven, se sienten y se necesitan los límites y cómo estos nos traen una sana convivencia.

mujer le habla a un hombre con mochila al aire libre

Vamos a jugar con la imaginación, primero necesitamos que entres en personaje:

Decidiste pasar este año mochileando de un país a otro. No sabes qué esperar de este primer encuentro con tu anfitrión. Contactaste a estas personas vía internet para que te den alojamiento. Nunca los conociste en persona, esta es la primera vez. 

 

¡Juguemos!

Llegas a la localidad con todo tu equipaje, con el típico cansancio de un viaje en tren de horas y una caminata para buscar tu destino. Cuando por fin encuentras la direccion, al tocar la puerta, tu anfitrión abre con una gran sonrisa, pero se nota que está en apuros. Te explica muy velozmente que le surgió una emergencia y que te estaba esperando para salir. Te entrega las llaves de su casa, te dice que estás en tu casa y se va, no te da la oportunidad de acompañarle.

Te voy a pedir que te tomes un tiempo para reflexionar como te sientes y cual seria tu siguiente paso.

¿Qué podrías hacer mientras tu anfitrión no está? ¿Qué harías mientras esperas?

RESPIRA — IMAGINA — SIENTE

esperar

Posibles Respuestas

  1. Entras a la casa, visualizas el rincón más despejado para dejar tus cosas y molestar lo menos posible, merodeas un poco por la casa, pero siempre terminas al lado de tus cosas y te entretienes con tus cosas para pasar el rato.
  2. Entras a la casa, dejas tus cosas en la entrada y como tienes las llaves, decides salir a conocer los alrededores y volver cuando calcules que habrá alguien en casa.
  3. Entras a la casa, dejas tus cosas y vas directo a la cocina. Decides agradar a tu anfitrión recibiéndole cuando vuelva con una comida típica de tu país, además que vienes con hambre del viaje.

Lo que hay detrás de cada respuesta

  1. Te colocaste los límites dentro del desconocimiento y la incertidumbre, lo que te hizo presa de la situación. Gran parte de tu libertad está paralizada hasta que el anfitrión vuelva. Contra intuitivamente, el control lo tiene otro, aunque te haya dicho que estás en tu casa con la mejor de las sonrisas e intenciones. Este escenario beneficia mucho más al que no coloca los límites.
  2. Decidiste no pertenecer al grupo, seguir de manera individual hasta que pudieras interactuar apropiadamente con alguien. En el mejor escenario, llegas unos minutos antes que tu anfitrión y comienzan de nuevo. Por otro lado, en un escenario no tan lindo, tu anfitrión vuelve a buscar algo rápido para volver, te había dado la única llave y no estás. El anfitrión se ve agraviado y te transfiere la culpa.
  3. Estás en tu máximo pico de libertad, feliz de la sorpresa que se llevará tu anfitrión y al llegar te enteras que algunos de los ingredientes que usaste, los iba a utilizar para algo que prometió llevar al día siguiente y ya es muy tarde para reponerlo. Aunque tus intenciones fueron buenas, agregaste algo más al día de emergencias de tu anfitrión. Te sientes responsable del malestar.
familia de tres integrantes, uno señala mostrando algo

Transferencia a la crianza

El mundo del unschooling o desescolarización puede ser abrumador al principio y uno de los motivos es justamente el no saber cómo colocar límites, el confundir la libertad con la ausencia de limites cuando en realidad, es al revés.

Cambiemos de roles, tú eres el anfitrión y tu hijo el mochilero. Solo que ahora eres la madre/padre/representante y el niño o adolescente es él mismo. En la mayoría de los casos, los chicos desescolarizados suelen empezar por la opción tres y a medida que hay castigos o recompensas que no obedecen a las consecuencias naturales, entonces se vuelcan a la opción 1 y 2.

La falta de limites podría provocar falta de creatividad por miedo al fracaso, alejamiento del núcleo familiar para no molestar o en conductas confusas, las cuales se hacen con las mejores intenciones, solo que los resultados no son armónicos con el grupo familiar. ¿Te suena familiar? Una vez concientizado esto, todo es reparable. Los límites son importantísimos.

Cómo colocar límites en la crianza

Siguiendo la misma línea del mochilero, juguemos de nuevo a imaginar. Eres de nuevo esa persona que viaja y llega a casa de un extraño y tu anfitrión te recibe con una gran sonrisa aunque notas que está en apuros. Esta vez la situacion tiene algo diferente:

Esta persona te explica que tiene una emergencia, que todo está listo en tu habitación, que es la que tiene un edredón rojo con negro , tu baño es el amarillo que está a la derecha al salir de tu habitación. Te da una copia de la llave y te cuenta que cada uno tiene la suya, que en la cocina hay comida ya hecha y que puedes pasear por toda la casa a excepción de la habitación al fondo que es azul y por sobre todas las cosas, de la repisa no puedes tocar los libros de leyes. Se despide y se va.

¿Qué podrías hacer mientras tu anfitrión no está? ¿Qué harías mientras esperas?

RESPIRA —- IMAGINA — SIENTE

esperar

Es muy factible que te asientes en tu cuarto, descanses, te bañes, comas y te sientas en total libertad, ya que sabes las reglas, y hasta donde tienes permiso de llegar por el bien de una convivencia familiar. Aún no podemos leer las mentes, tu hijo o hija tampoco.

Comparando con la situación 2, si tu hijo entiende las reglas, podrá moverse libremente y ser auténtico, sin temores, siempre y cuando esos límites sean coherentes y protejan el bienestar personal y del grupo.

Otro aspecto importante al establecer límites es que, una vez establecidos, se explica el motivo detrás de ellos, pero al recordarlos, deben ser directos y sin necesidad de más detalles. Un argumento largo en una situación de riesgo puede generar confusión y perder el sentido del límite.

A medida que demuestren responsabilidad al llevar a cabo ciertas acciones, los límites se flexibilizarán, ya que se comprenderá su propósito. A veces, los límites seguirán existiendo, pero ya no seremos nosotros los responsables de hacerlos cumplir, porque no será necesario. Nuestros hijos lo entenderán y los utilizarán. 

Esto no implica que en el futuro volvamos a tener la responsabilidad de hacer que se cumpla, recordemos que el segundo factor importante del límite es hacerlos cumplir.

Que no te dé miedo volver a marcar límites

Cuando repetimos conductas que nos dijeron que son parte del rol de madre o padre y no las cuestionamos, es muy factible que creamos que es una debilidad el colocar límites de nuevo, ya que es falta de autoridad. ¿cuántas veces no escuchaste o te oíste decir?¿cuantas veces te lo tengo que repetir?”, la verdad, la respuesta es: Las veces que sea necesario y además se hará de la misma manera como se hizo la primera vez, con calma, de forma conciliadora y firme. Haga clic aquí si desea leer sobre un ejercicio que evita repetir conductas sin cuestionarlas

Un ejemplo de esto se puede observar en el ámbito de la cocina. Cuando comenzamos a enseñar a nuestros hijos a cocinar, una regla clara y tipica es que no utilicen utensilios de cocina afilados, estos están reservados solo para adultos. Con el tiempo, esta regla se flexibiliza, permitiéndoles usarlos bajo la supervisión de un adulto, hasta llegar al punto en que pueden manejar los utensilios de cocina sin supervisión.

Sin embargo, si en algún momento invitan a sus amigos y, emocionados por la visita, comienzan a tomar los utensilios de cocina como juguetes, es necesario retomar la responsabilidad de establecer límites y explicarles que su comportamiento no fue responsable ni seguro para ellos mismos ni para quienes les rodean. Por esta razón, no podrá volver a utilizar los utensilios cuando haya visitas, ya que ha demostrado que no podrá manejar la situación con una variable adicional.

Con el tiempo, es posible que puedan utilizar los utensilios con total autonomía, pero es importante establecer límites SIEMPRE. Esta es la forma de acompañar y cuidar a nuestros hijos.

madre colocando limites verbales a su hija en la cocina

Establecer límites aplica tanto a niños como a adolescentes y adultos, ya sean nuestros hijos o no, siempre y cuando estemos en un grupo con un objetivo común. Esto se aplica tanto en el contexto de un mochilero y su anfitrión, en el trabajo, con amigos o en un equipo deportivo en el que te desempeñes, en definitiva, en cada grupo de tu vida.

Establecer límites y respetar los límites que otros establecen son clave para la convivencia, siempre y cuando sirvan como salvaguarda para tu seguridad y la de todos. Teniendo esto en claro, podrás preparar a tus hijos para saber cómo actuar ante reglas injustas o que solo benefician a un grupo o persona en particular.

La clave está en ser coherentes y vivir de la manera en la que deseamos que sea el mundo.

Espero les haya servido este paseo por los límites y saber qué hacer de una manera amorosa y natural.

Estudiantes que no encajan en el sistema educativo tradicional

Estudiantes que no encajan en el sistema educativo tradicional

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Existen alumnos que no encajan en el sistema tradicional y tienen un rasgo característico que los distingue en la escuela: se aburren y no entran en el molde. Este molde está diseñado para llevar a cabo una armonía perfecta dentro del sistema educativo. En West River Academy (WRA) nos complacemos en recibir este tipo de estudiantes por su espíritu indomable.

En nuestro día a día, como institución educativa, recibimos correos, peticiones y consultas de padres que están preocupados por sus hijos. Les preocupa que no puedan realizarse como seres humanos, ya que son etiquetados de diversas maneras dentro del sistema educativo tradicional.

Estos padres sienten el dolor de sus hijos y su propia frustración por no poder ayudarlos y piden con mucha tristeza que los ayudemos a terminar de forma expedita con esta situación; nos piden adelantar años, certificar grados juntos y así sus hijos podrían graduarse del sistema educativo lo antes posible.

En WRA, entendemos muy de cerca estas situaciones y malestares familiares. Es por esto que somos una solución para este tipo de demandas, solo que no es posible hacerlo de la manera que dichos padres desean. La buena noticia es que les tenemos una mucho mejor contraoferta: Convertir Experiencias de Vida en Créditos Académicos.

Banner dividido en dos explicando como se puede vivir sin prisas, dando tiempo a bucear intereses

Tomar un respiro y detenerse a oler las rosas

El autoconocerse, hacerlo a nuestro propio ritmo y disfrutar de la vida son los pilares fundamentales de nuestra escuela. Es el poder aprender y educarse con un currículo de estudios propio y además hacerlo en el orden y el ritmo que se desee: como cada familia lo sienta y decida.

No aconsejamos el adelantar años, certificar grados juntos y graduarse antes de tiempo, porque al ser una institución radicada y legalizada en los Estados Unidos, esta opción solo puede ser posible en el caso de una admisión temprana a la Universidad o Escuela Técnica. De lo contrario, no es posible adelantar grados. Y con nuestra propuesta tampoco hace falta adelantar años.

Nosotros te ofrecemos entrar a nuestra institución con contenido abierto, nosotros no tenemos un plan de estudios, así que tu hijo o hija no tendrá que aburrirse con contenido preestablecido, en cambio, puede estudiar lo que desee en el nivel que lo disfrute y no conformarse con el diseño curricular impuesto por el modelo tradicional.

¿Ama las matemáticas y las ciencias?, en Khan Academy estará a su disposición el pénsum de estudios hasta cálculo dos. Incluso, es una gran idea el alentarle a empezar por eso que quiere aprender y darse cuenta en el proceso que podría repasar y estudiar contenido anterior para llegar a su meta: ¡A su ritmo, en el orden que lo desea y tantas veces en la semana como desee!

¿Ama las artes y el lenguaje?, en Kubrio encontrará un sinfín de expresiones artísticas, clubes, cursos intensivos y grupos de estudios con este tinte. En Kubrio también hay espacio para las ciencias, solo que sus integrantes lo han llevado más hacia lo artístico; el aprender ciencia por medio de debates y expresiones artísticas como proyectos. ¡Con personas de todas partes del mundo!

¿Ama los deportes? En tu localidad existen miles de opciones, en distintos niveles. El cuerpo es una máquina que se va forjando y los deportes necesitan memoria muscular y esto lleva tiempo. Tenemos un gran número de alumnos que entrenan de 12 a 18 horas semanales. ¡Se enfocan de manera integral en alcanzar sus metas!

¿Aman profundizar en todo? tienen las 24 horas del día para elegir lo que desean aprender con libros, con video juegos, películas, viviendo. ¿Para qué apresurar este maravilloso tiempo?

En WRA nos enfocamos más en ayudarte a hacer lo que amas y no en llenar una lista de conocimientos para pasar de un grado al otro para luego olvidarlo. Cada persona tiene un don que va acompañado con uno o varios intereses. Y eso es a lo que apuntamos.

Mano levantando un birrete de graduación

¿Cómo certificar sin el diseño curricular oficial?

Uno de nuestros beneficios como institucion educativa es el poder certificar en cada año un grado escolar, respetando las materias oficiales y agregando, en el caso de bachillerato, algunas materias electivas. 

Como padres, pueden pedir cada año una transcripción de notas y así certificar cada año desde preescolar. Si la meta educativa de casa es el graduarse de bachillerato, pueden esperar a los 4 últimos años de secundaria y certificar solo esos cuatro años. 

Los cuatro años que necesita acreditar el alumno para poder graduarse de bachiller deben ser el equivalente en su país de 9no, 10mo, 11avo y 12avo grado. Y estos 4 años deben ser cursados en 4 años distintos.

Dicha transcripción de notas será el equivalente a lo vivido por el alumno. Al hacer un resumen o informe anual de lo aprendido, podrá darse cuenta de que ha cubierto cada aspecto del mismo: matemáticas, lengua, ciencia, biología, etc., solo que con su propio currículo, tiempo, y profundidad.

 

Nuestra propuesta para estudiantes que no encajan en el sistema educativo.

Vivimos un año a la vez, no tenemos un control remoto que nos adelanta años a placer, los vivimos todos y aprendemos en consecuencia. En West River Academy aupamos a las familias a vivir su educación a través del aprendizaje natural. No hace falta adelantar años cuando encuentras una propuesta tan humana y tan amoldada a tu día a día. No hace falta apresurarnos a vivir.

Esperamos este artículo haya traído la tranquilidad y certeza que buscaban a la hora de contactarnos. Si aún tienen dudas, pueden agendar una consulta gratuita de 15 minutos en español o leer más en nuestro blog.

Si no necesitas más nada para iniciar tu libertad educativa, inscríbete con nosotros.

Manera sencilla de desescolarizar: desescolarizando el cerebro adulto

Manera sencilla de desescolarizar: desescolarizando el cerebro adulto

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Cuando iniciamos el camino de la desescolarización, casi siempre es a través de nuestros hijos y por mucho tiempo, pensamos que esto es para ellos. La realidad es que nuestros hijos son solo la excusa para poder desescolarizarnos a nosotros.

Desescolarizando el cerebro adulto es una idea que nos viene de manera abstracta a la mente, es una intuición y un sentir que no decimos en voz alta, ya que no sabemos que tan “correcta” es esa frase. Este sentimiento es el primer indicativo que inició nuestro viaje hacia la libertad.

El Unschooling como filosofía de vida

Es muy normal el sentirnos avergonzados por la idea de tomar las riendas de la educación familiar, puesto que parte de nuestra escolarización parte del tener vergüenza de ser libres, de sentirnos especiales, únicos, y si llegáramos a sentirlo es de una manera ridícula y hasta egoísta de solo pensarlo. Si te sentiste así o te estás sintiendo así, te abrazo y hoy daremos un paso más hacia ese sentimiento.

Nuestros hijos han estado menos tiempo escolarizados y en algunos casos no han estado escolarizados, así que ellos no son los que tienen que adaptarse a su nueva vida. Ellos tienen que adaptarse a ti, el adulto escolarizado, a adaptarse a su nueva vida.

Este artículo está escrito para que puedas abrazar tu adaptacion como adulto hacia la desescolarizacion, te des permiso para transitar tu proceso el tiempo que lo necesites y no traigas a tu proceso a tus hijos.

Una vez que entendemos esto, que el unschooling o desescolarización no es un método educativo, sino un estilo de vida familiar, ya verás como todo fluye en casa y tendrás la calma y la libertad que buscabas cuando se posó en tu cerebro la idea por primera vez y que ahora, luego de un año intentándolo, se hace cuesta arriba. Es normal. Es parte del proceso.

Desescolarizando el cerebro adulto 2

Desescolarizando el cerebro adulto

Lo primero a conocer es como aprende el cerebro, este lo hace por medio de estímulos externos, sean los que sean y que además este posee tal plasticidad que puede adaptarse a cualquier nuevo estímulo, lo que nos permite aprender y desaprender con o sin conciencia de ello.

Las neuronas reciben la información, la hacen viajar por medio de la sinapsis y si este mismo estímulo se repite varias veces, entonces se forjan los recuerdos.

No siempre los recuerdos se forjan con repetición, ya que el cerebro necesita emocionarse para aprender y con una experiencia emocional fuerte, sea agradable o no, esto puede fijar ciertos aprendizajes en nuestro cerebro, con solo sentirlos una vez. Tanto la escolarización, como la desescolarización brindan y se enriquecen de este mismo proceso.

Etapas de la desescolarización

No importa si empezamos a desescolarizar en la adolescencia de nuestros hijos o desde que tienen 2 años de vida, nuestro proceso de desescolarización suele activarse en el mismo orden.

A lo largo de nuestra vida escolarizada, nos han inculcado distintos niveles de miedos y requisitos a cumplir según la etapa que vivimos en la escuela. Estos miedos los vamos a ir transmitiendo a nuestros hijos sin necesidad de colocarlos en voz alta, sino transformados en una exacerbada seguridad y proteccion.

Para esta primera etapa, que es nuestra… de los adultos, vamos a hacer un escaneo en vivo y continuo de nuestros miedos. ¿Por qué vivo?, porque la gran mayoría de nuestros miedos vinculados a la escuela son inconscientes y solo salen a flote cuando estos son activados por una acción; entonces habrá muchos, muchísimos temores que no podrás trabajar a priori en la sala de tu casa y con una de café contemplando el horizonte, sino en el momento en que interactúes con otras personas, mayormente con tus hijos.

West River Academy

Los dos niveles de culpa y los limites

Para empezar a desaprender, aprender y reaprender, es decir, para forjar nuestro nuevo estilo de vida, tenemos que ser conscientes de nuestras creencias y cómo estas nos rigen. básicamente, a irnos deslastrando de las culpas que inconscientemente nos inculcan miedo.

Para ir haciendo esto de manera continua, tenemos que darnos cuenta de que sacamos a nuestros hijos del sistema educativo porque varias cosas no nos resonaban y una de ellas es lo distanciado que está el sistema de la realidad individual de sus alumnos. 

Una realidad que no se ve en el sistema educativo es que los adultos tenemos sentimientos, emociones y que no somos perfectos. de hecho, para el sistema educativo tradicional, el mostrar nuestras emociones y dudas frente a nuestros hijos es símbolo de debilidad. La manera de hacer este ejercicio, es justamente mostrándole a nuestros hijos que nosotros estamos explorando este camino con tantas o más incertidumbres que ellos y que a veces podemos sentirnos sobrepasados y no entendemos por qué. 

En este ejercicio vamos a indagar sobre dos niveles de culpa por medio de estas tres preguntas: 

  • ¿Lo hago porque son mis miedos?
  • ¿Lo hago porque son patrones de repetición?
  • ¿Lo hago porque coloco límites?

Es continuo y, aunque es simple, no siempre es sencillo de aplicar. Con la práctica saldrá de manera automática.

Ejercicio para Desescolarizarnos el Cerebro Adulto Escolarizado

Sobran las oportunidades para poner en practica el ejercicio, ya que cada vez que sintamos la necesidad de regañar, castigar, obligar o guiar a nuestros hijos, sin tomarnos un momento de introspección sobre si realmente necesitan ser guiados, es el momento oportuno para iniciar el ejercicio. 

Nos han dicho que tenemos que actuar de inmediato, si no no se entiende el propósito de la corrección. Esto es cierto a medias, si no hay una explicación que preceda la acción, el niño no verá la conexión, Hoy aprenderás a mostrar tus emociones para crear esa conexión, esto es todo lo que necesitas para hacer este ejercicio de manera orgánica.

Un ejemplo característico de momento perfecto para iniciar el ejercicio es el siguiente:

Van al parque, tu hijo sube por el lado contrario del que estuvo diseñado el juego y además lo está haciendo de una manera muy peligrosa.

La primera reaccion natural de un cerebro escolarizado es el gritar que se baje y llamarlo para decirle que nunca más haga eso, que es muy peligroso y se empieza a enumerar una lista de posibles escenarios para invitarle a la reflexión para que no lo haga nunca más. ¿Te suena familiar?

Te invito a hacerlo distinto, no te sientas mal si la primera vez (o primeras veces) solo lo piensas y vuelves a hacer lo que enuncié antes, es un proceso. Sé amable contigo. Lo que te invito a hacer es lo siguiente:

Llamas la atención de tu hijo, capaz gritando, capaz no, confía en el proceso, como te salga instintivo. Cuando llegue a ti, le explicas que eso te pone muy nervioso, que realmente no has logrado saber qué te hace sentir y que si por este día hace lo posible por no jugar así y que más tarde, cuando hayas sabido lo que te hizo sentir, se lo explicas. 

Es factible que a los 15-20 minutos lo vuelva a hacer, simplemente le recuerdas lo que hablaron. Los niños son muy abiertos y compasivos, solo que aún colocan sus deseos por encima de otras cosas y les falla la memoria en esos casos, no lo hacen a propósito, así nos vamos desarrollando los seres humanos, no te lo tomes personal.

Desescolarizando el cerebro adulto 4 / deschooling the adult brain

En un momento introspectivo, que no tengas que estar a su cuidado, ya sea al bañarte o antes de acostarte o al despertar, pregúntate por qué no deseas que tu hijo utilice así el juego:

¿Reacciono así porque es mi miedo?

Intento visualizar las veces que tu hijo hace en casa maniobras con su cuerpo y lo consciente que es de su motricidad.

Si en casa nunca hace nada físico y no sabes como maneja su cuerpo o lo has visto siendo un entusiasta, pero siempre termina cayendo, entonces tu miedo es por su seguridad y no por transferencia. Puedes pasar a la siguiente pregunta.

Ahora, si al visualizar a tu hijo, te das cuenta de que es la versión en pequeño del hombre araña y que tiene total consciencia de su cuerpo y del resto de los objetos; entonces el miedo es tuyo y le estás agregando a su mochila (que ya tiene sus propios miedos y que tendrá otros miedos conforme vaya viviendo) creencias que no son suyas y que no tienen nada que ver con sus capacidades. En este caso, no necesitas seguir indagando y hablas con tu hijo, le cuentas lo que sentiste y ya la conversación será distinta, será sobre seguridad, sobre el prepararse antes de escalar un objeto nuevo y no de una prohibición a priori de una habilidad innata.

¿Reacciono así porque repito patrones?

Si pasaste a la segunda pregunta, intenta visualizarte y el rol que tienes de madre/padre y qué es lo que se espera de tu rol. ¿Es tu patrón el proteger a tu hijo incondicionalmente y sin importar qué?, ese incondicional incluye sus decisiones personales. O, por el contrario, sabes que estás allí para acompañarlo.

Viaja hacia tu propia infancia y recuerda una situación similar, sea de niño, adolescente o adulto, donde tú querías intentar algo nuevo y se te prohibió porque tus padres no vieron tus aptitudes para resolver ese nuevo desafío juntos. 

Si encontraste ese episodio y te tocó alguna fibra, primero permítete ese momento para internalizar el hallazgo, porque el desescolarizar el cerebro adulto mueve muchos procesos internos que estaban muy cómodos reposados en nuestra psique. Otra manera de saber si estás a punto de encontrar el episodio y aún no estás preparado para enfrentarlo, es que responderás en tu mente con un “porque siempre se hizo así”, “porque es el deber ser”, “porque no hay otra manera de hacerlo”.

Si este es el caso, no necesita pasar a la siguiente pregunta. Una vez que estes en calma con tu proceso, llama a tu hijo para tener una charla sobre el porqué de decidir subirse así, si lo vio de alguien más, si desea probar más bajito e ir subiendo; si realmente se sintió bien haciéndolo o si al probar se dio cuenta de que no era lo suyo o si quiere probar de nuevo con supervisión a ver que tal. Que sea tu hijo el que tome la decisión de hacer o no hacer más una actividad.

Si no encontraste ese episodio o si lo encontraste y este te dio mucha fortaleza y te sientes bien con ese episodio, pasa a la siguiente pregunta. 

¿Reacciono así porque coloco límites?

Si tu hijo nunca mostró aptitudes para subirse en nada y no hay un “deber ser” o “porque siempre se hizo así” en tu reacción, es porque sabes cuándo colocar límites, ahora trabajaremos en cómo colocarlos. 

Llama a tu hijo y cuéntale que aunque tenga deseos de probar cosas nuevas, siempre hay que prepararse cuando aumentamos la dificultad de las cosas. Que cuenta con tu respaldo al 100% y que tu deseas estar presente y avisada cada vez que intente algo nuevo, así, puedes asistirlo y estar presente como su equipo de seguridad y respaldo. Si es su pasión irá haciéndolo cada vez con más pericia, capaz en casa nunca tuvo la oportunidad de probar este tipo de actividades. Y si no le interesa, lo dejará y tendrá un mejor autoconocimiento.

Desescolarizando el cerebro adulto / deschooling the adult brain

Recomendaciones Finales

A esto se le agrega el no empujar a nuestros hijos cuando sabemos que tienen una habilidad innata. No siempre queremos comer todos los días nuestro plato favorito, hay épocas de exploración y son tan ricas e importantes como tener disciplina. 

Siempre hay que preguntar la causa de sus decisiones y no obligar de una vez y tampoco lo contrario, dejarlos renunciar solo con pedirlo. Siempre llamar al sentir y concientizar qué nos impulsa.

Si es su pasión, volverá a ella, si no, es una herramienta para encarar la siguiente pasión. Nunca es tiempo perdido cuando la libertad es respetada.

Una vez empieces a encarar este ejercicio con cada situación (o casi con cada situación), llegará un momento que no te pararás a hacerte las preguntas y sabrás directamente de qué se trata y podrás actuar en el momento. Toma tiempo: es muy satisfactorio y sanador una vez que lo consigues.

Existen otras etapas dentro de la desescolarización que tienen que ver con el cerebro adulto, las iremos publicando. No te pierdas los newsletters si eres parte de la WRA o visítanos regularmente para descubrir contenido nuevo si aún no estás inscrito. Recuerda que te puedes sacar todas las dudas antes de inscribirte con una llamada de 15 minutos gratis.

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